lunes, 19 de febrero de 2018

ALGUNAS ESTRATEGIAS PARA ACTUALIZAR LA ORIENTACIÓN ACADÉMICA Y PROFESIONAL: EL CONOCIMIENTO DEL MERCADO DE TRABAJO



Publico en este sitio este artículo del cual soy autor y que fue publicado  originalmente por Colectivo Orienta el 12 de febrero de 2018.



Tradicionalmente la orientación académica y profesional ha tenido la misión de ayudar a a las personas a encontrar el camino hacia sus futuros estudios y su futura profesión. Sin embargo la realidad socio-económica y el mercado de trabajo de estas primeras décadas del siglo XXI han convertido esta misión en uno de los retos mas complejos de la Orientación Educativa y ha contribuido a crear una dinámica completamente antagónica: la desorientación académica y profesional.

Algunas cifras son muy elocuentes. Con la llegada de la revolución digital digital, el 47% del empleo actual desaparecerá dentro de una o, como mucho, dos décadas, según calculan la Universidad de Oxford y otras instituciones. Ademas el 90% de las profesiones que permanezcan sufrirán alguna transformación y requerirán la incorporación de nuevas competencias. Por si esto fuera poco, la formación requerida para poder ejercer la mayoría de estos nuevos trabajos no responde a una carrera en concreto ni existe un plan universitario o ciclo formativo para ellas.

Hace unos meses un importante periódico español publicaba un artículo con el titular: “El 65% de no-se-sabe-quien va a hacer no-seque” reflejando a la perfección, a mi entender, la realidad a la que se enfrenta hoy en día la Orientación Académica y Profesional. En el artículo diversos expertos afirman, sin concretar la procedencia de los datos, que dos tercios de los actuales estudiantes tendrán empleos que no existen aún. Obviamente si no todavía no existen tales empleos, menos existen aún titulaciones o itinerarios educativos y formativos “reglados” que preparen a los estudiantes actuales a esas inexistentes profesiones.

¿Cómo asesorar, pues, en la toma de decisiones sobre futuros estudios y profesiones que aún no existen?

¿Cómo orientar académica y profesionalmente sobre profesiones que evolucionan o desaparecen tan rápidamente como aparecen o  en relación a estudios académicos que bien no han sido creados, o bien no cuentan con una mínima oferta educativa reglada?

¿Podemos los orientadores entender un poco mejor la nueva realidad del mercado de trabajo para así cambiar nuestra forma de orientar, nuestros procesos y herramientas tradicionales?

¿Quizás nuestro cometido tendría que consistir en orientar para que las personas se adapten de la mejor manera posible a la incertidumbre y al continuo cambio que sufren y sufrirán  estudios y profesiones en esta sociedad del siglo XXI?

Después de leer e investigar durante un buen tiempo sigo son tenerlo muy claro, esa es la verdad. Aunque si he podido llegar a una serie de reflexiones que creo pueden ser útiles.

EL NUEVO MERCADO DE TRABAJO


En primer lugar es evidente que el mercado de trabajo está cambiando con rapidez debido al desarrollo de la tecnología digital, la globalización y los cambios demográficos, entre otras factores. Esto ha llevado a la aparición de dos factores relevantes en este mercado:
  • La polarización: ha aumentado la importancia de las actividades más y menos remuneradas de la economía a costa de los empleos de nivel medio.
  • La desindustrialización: la introducción de ordenadores, robots y, en general, la adaptación y uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están definiendo la economía actual como tecnologías instrumentales clave, en lugar de las tecnologías típicas de la era industrial.

Es por esta razón que en esta sociedad de comienzos del siglo XXI necesitamos pensar más en clave de tareas rutinarias/ no rutinarias integradas en empleos e ir dejando  atrás la división tradicional entre lo industrial-no industrial.

Otra evidencia es que “los cambios técnicos influidos por la rutina predicen que tanto los sectores más y menos innovadores o intensos en cuando a TIC aumentarán su porcentaje de empleo con el tiempo. Los sectores con intensidad TIC suele generar empleos STEM de alta tecnología, mientras que los sectores con baja intensidad TIC suelen generar empleos de servicios no rutinarios, probablemente desencadenados por el aumento de la demanda de estos servicios iniciada por los elevados ingresos de los trabajadores en empleos STEM de alta tecnología.”(Informe anual sobre la flexibilidad laboral y el empleo. Randsta. 2016).

Hay estudios que indican que  la creación de empleos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, en sus siglas inglesas) provoca a su vez la creación de empleos no STEM. Las estimaciones indican que con la introducción de un trabajador de alta tecnología se crean de media entre 2,5 y 4,4 empleos fuera del sector de alta tecnología.



EL CONOCIMIENTO DEL MERCADO DE TRABAJO


En segundo lugar hoy mas que nunca es crucial conocer la situación, evolución y tendencia de un fluctuante mercado de trabajo por parte de los orientadores, quiénes a su vez deben facilitar su conocimiento a los propios orientados. 

Recurrir a las fuentes de información existentes en torno al mercado de trabajo y saber interpretar sus datos y sus tendencias de evolución debe ser una habilidad importante para la persona a lo largo de su vida.  Ya no se trata de una simple lista de profesiones  y ocupaciones más demandadas, sino de ir analizando tendencias, prospecciones, novedades en un mercado laboral fundamentalmente “líquido” (parafraseando a Zygmunt Bauman). Es decir necesitamos orientarnos para poder orientar.

El informe Posiciones y competencias más demandadas (EPYCE 2016) elaborado por EAE Business School pretende convertirse en un observatorio anual especializado en el análisis de posiciones y competencias, "con el objetivo principal de detectar los cambios y las tendencias del mercado laboral español". Es un trabajo, por tanto,  que puede convertirse en una herramienta de consulta interesante.

Los resultados muestran que, entre las posiciones más demandas y difíciles de cubrir en el presente y el futuro próximo (de 2 a 3 años) se hallan, por este orden, las que se enmarcan dentro de las familias de la Tecnología (22,77%), Comercial (25,30%), Ingeniería (14,91%) y Marketing (12,08%).

Si se analizan perfiles laborales concretos, se observa que los puestos más demandados y difíciles de cubrir en el presente y en el futuro próximo son:
  • Experto en Big Data (11,81%)
  • Ingeniero Informático (4,41%)
  • Comercial Digital (3,98%)
  • I+D (3,41%)
  • Ingeniero Industrial (3,31%).

El EPYCE también interroga a los responsables de recursos humanos sobre las competencias más demandadas y más escasas en el mercado español, en el presente y en el futuro próximo, y en función de si se ocupa un puesto junior o senior.

A los perfiles junior actuales se les exige sobre todo:

Actualmente
Futuro próximo
Compromiso (11,90%),

Compromiso (9,15%)

Trabajo en equipo (10,41%),

Orientación a resultados (8,50%),

Idiomas y habilidades lingüísticas (9,42%)
Innovación (8,33%)

Flexibilidad (8,60%)

Trabajo en equipo (8,33%)
Iniciativa y proactividad (8,60%).

Iniciativa y proactividad (7,84%).


Por lo que se refiere a las competencias más escasas:


Actualmente
Futuro próximo
Compromiso (17,36%)
Gestión y adaptabilidad al cambio (11,02%)
Iniciativa y proactividad (8,81%)

Visión y orientación estratégica (8,66%)
Resiliencia e inteligencia emocional (8,29%)
Flexibilidad (8,14%)
Visión y orientación estratégica (7,77%)

Innovación (8,14%)
Orientación a resultados  (5,44%).

Liderazgo (7,87%).

Otro instrumento a nuestra disposición es el Observatorio de la Ocupaciones del Servicio Estatal de Empleo, unidad técnica que analiza la situación y las tendencias del mercado de trabajo, las ocupaciones, los colectivos de interés para el empleo y las transformaciones que se producen en el mismo, ofreciendo publicaciones periódicas al respecto:







Muy recientemente este mismo Servicio Estatal de Empleo ha puesto en funcionamiento un asistente que informa del número de contratos registrados por ocupación dentro de un ámbito territorial. Esta información la actualiza mensualmente el Observatorio de las Ocupaciones del SEPE.


UNA MIRADA A LAS PROFESIONES EMERGENTES


En tercer lugar y último he querido incluir a modo de muestreo o ejemplo, y sin ánimo de ser exhaustivo, alguna de las nuevas profesiones o profesiones emergentes. En la mayoría de estas nuevas profesiones la formación requerida no responde a una carrera en concreto ni existe un plan universitario alguno para ellas. Estaría bien que los orientadores nos fuéramos familiarizando con ellas.

La formación necesaria para llegar a ejercer estas profesiones se está obteniendo por las personas de una forma autodidacta, por medio de MOOCs y Nanocarreras en plataformas de e-learning como Udacity o en España la Fundación Telefónica, por citar algunas.

Algunas de estas nuevas profesiones las expone un artículo de El País y en opinión de Silvia Leal (asesora de la Comisión Europea en competencias digitales) a las que he añadido alguna otra repetida en algunos listados significativos:

Analistas y programadores de Internet de las cosas (IoT)

Serán trabajadores formados en ingeniería informática, pero también del resto de las ingenierías con amplios conocimientos de programación, sobre el Internet de las cosas y, por supuesto, big data.

Arquitecto de nuevas realidades (realidad aumentada, realidad virtual)

Su formación debe incluir programación, gamificación, realidad virtual y aumentada, complementados con nociones de humanidades.

Científico de datos (Big data)

En este ámbito trabajan profesionales con conocimientos analíticos, de programación y lógica. Son personas formadas en matemáticas o estadística, especializados en aplicar sus disciplinas a las nuevas tecnologías.

Robotista

Profesional con conocimientos de ingeniería y ciencias de la computación que profundice en el desarrollo de robots.

Diseñador de redes neuronales robóticas e inteligencia artificial

Personas especializadas en el funcionamiento del cerebro y en la tecnología necesaria para replicarlo de forma artificial en aplicaciones concretas y útiles.

Impresor 3-D

La impresión 3D ofrece oportunidades emprendedoras que, hasta hace muy poco, hubieran sido impensables.

Protésico robótico

Las prótesis robóticas proporcionan ya la posibilidad de devolver miembros con todas sus funciones y controlados por la mente a quienes los perdieron.

Abogado especializado en drones y ciberseguridad

Abogados con conocimientos de tecnología y su marco regulador

Desarrollador o técnico de domótica

Se necesitarán nuevos profesionales que diseñen y mantengan todos estos aparatos domesticos digitalizados y conectados a internet

Nano-técnico y nano-médico

La nanotecnología es una disciplina incipiente que será de vital importancia en el futuro inmediato.


Concluyendo, la incertidumbre, el cambio, la flexibilidad son características importantes del mercado de trabajo en la sociedad “líquida” de comienzos del siglo XXI. Resulta imprescindible asumir esta incertidumbre por orientadores y orientados y establecer en los procesos de orientación académico profesional el seguimiento y análisis de las tendencias y de los cambios que van sucediéndose continuamente en este mercado de trabajo, que a sus vez van a provocar un cambio sustancial en los planes de estudios excesivamente “rígidos” de carreras universitarias y ciclos formativos, si no una fuga de estudiantes a plataformas y ofertas educativas mas conectadas con la realidad laboral y profesional.


Fotos: WiR_Freebies. Pixabay (Licencia CC)